Por
Xentor XentinelNOTA: Este artículo está basado en información de Federico Bellini, e investigación propia. No pretende ser la verdad absoluta, y está sujeto a posibles revisiones y actualizaciones futuras.

«Este planeta es nuestro, somos nosotros los verdaderos terrestres, no ustedes» (Un Saurio a un abducido).
Los
Draconianos, Dracos, Dinoides, Sauroides o
Saurios —erróneamente llamados
«Reptilianos»— son en realidad anfibios entre los cuales no se evidencian diferencias de sexo. La realidad sauria actual —como veremos— dista mucho de la fama que estos seres han adquirido en los últimos años; principalmente porque su descenso jerárquico en picado les ha forzado a ocupar una posición paupérrima, sobre todo si se tiene en cuenta su imperial y glorioso pasado. Por desgracia para ellos, la
Edad de Oro Sauria terminó, si bien su huella sobre el Planeta ha sido (y continúa siendo) decisiva.

Situémonos en la Tierra en la
Era Secundaria, posiblemente entre fines del
Jurásico y principios del
Cretácico (160 a 115 millones de años atrás). En plena
Era de los Dinosaurios, una Raza Inteligente consigue dar vida a la primera Civilización Terrestre. El cataclismo que sacudió la Tierra (por el presunto impacto de un asteroide) hace 65 millones de años —poniendo fin a la Era Secundaria—, obligó a esta raza a optar por dos caminos de supervivencia distintos (elección que afectará a la larga a su evolución como Raza, dando lugar a dos subespecies).
Una parte de habitantes abandonó el Planeta para seguir su evolución en el Espacio Exterior; otra se refugió bajo tierra para sobrevivir al Invierno Nuclear que siguió al cataclismo. Este hecho alimentará —millones de años después— el mito de la
Tierra Hueca o del Reino Perdido de
Agartha o
Shambhala. No existe tal cosa como la Tierra Hueca, si bien es cierto que el interior del planeta está plagado de túneles y galerías subterráneas interconectadas en las profundidades donde habitan, todavía hoy en día, estos seres, que podemos llamar
Saurios Intraterrestres, para diferenciarlos de sus hermanos espaciales. Es posible que tibetanos y mongoles estuvieran a cargo, como guardianes en la superficie terrestre, de las entradas de este mundo subterráneo.

Los Saurios que se embarcaron a la aventura espacial, vagaron durante mucho tiempo por la Galaxia, entrando en contacto con otras civilizaciones y labrándose por méritos propios su fama de voracidad y conquista. Finalmente, se establecieron en
Thubán de Draco, estrella también conocida como
Alfa Draconis, ubicada a 309 Años-Luz de nuestro Sistema Solar.
Desde ahí continuarán su incursión galáctica hasta llegar a la
Constelación de Orión, instalando su Planeta Capital en
Bellatrix, estrella también conocida como
Gamma Orionis, ubicada a unos 240 Años-Luz de la Tierra. Según la canalizadora
Jelaila, estos seres llamaron
Aln a su Planeta Capital, tanto en Draco como en Orión.
Fue en Orión donde los Saurios entraron en contacto con los
Carianos de Alnitak, con quienes iniciaron una importante colaboración, que se extiende hasta hoy. Es por eso que la figura de la
Serpiente o el
Dragón se asocia a menudo con el
Águila o el
Halcón. Al parecer, un híbrido entre ambas especies —la legendaria
«Serpiente Emplumada»—, pasaría a convertirse en la Realeza de los Saurios. Posteriormente, en la
Nebulosa de Orión, los Saurios llegaron a conocer a los Seres de Plasma
«Lux», que pronto se convertiría en un fiel aliado.
SAUROIDE TIPO I (DRACOS)Anatómicamente es una de las razas más fascinantes. La mayoría de ejemplares se encuentra entre los 2'80 metros de altura, aunque pueden encontrarse individuos de mayor y menor tamaño (en realidad no tienen un límite de estatura establecido, al estar en continuo crecimiento de por vida). Poseen 5 dedos palmeados en manos y pies más una uña extra retractante similar a la que tienen los gatos en las patas traseras, pero de estructura quitiquinosa mucho más dura, lo cual permite su uso en combate.
Su piel, dotada de escamas, parece estar permanentemente húmeda, como la de una serpiente, y es de color verde marrón. Sus escamas, examinadas detenidamente, se revelan más blandas de lo previsto. El tórax de algunos ejemplares de esta raza presenta un plumaje azul verdoso raramente a la vista, ya que suelen vestir un mono que se confunde con sus escamas.

Al parecer, el plumaje denota la pertenencia a altos linajes o castas reinantes, y es un símbolo de poder y autoridad. Su piel pasa a ser progresivamente de color rojo en la región ventral donde es posible observar a simple vista su sistema linfático-sanguíneo. Lo mismo ocurre en las zonas palmadas de su cuerpo: cresta y membranas interdactilares.
En su cabeza se aprecian dos protuberancias laterales salientes y una estructura resistente al centro en forma de espina dorsal en relieve —cuya función biológica concierne al pulsamiento de linfa— que recorre cuello, espalda y cola (esta última utilizada como tercer punto de apoyo cuando el animal está en reposo —de pie—, o como arma para atacar al enemigo en combate).

Sus ojos, de pupila vertical, cuentan con un sub-párpado en forma de membrana nictitante que discurre en diagonal (desde abajo hacia el exterior). El iris cambia de color amarillo-verde al rojo vivo cuando el ejemplar entra en cólera, teatro que acompaña con la elevación de su cresta centro-craneal. No están provistos de pabellón auricular externo y en su lugar cuentan con un agujero que puede cerrarse a voluntad. Se sospecha que podrían contar con lengua bífida, pero es difícilmente observable a simple vista.
SAUROIDE TIPO II (INTRATERRESTRES)Piel escamosa de color pardo olivastro. Cuentan con pupilas en forma de fisura vertical. Miden de 4 a 6 metros de altura. De mandíbula alargada y dura, poseen 6 dedos finos y huesudos. Cráneo convexo por los laterales y hocico sobresaliente.
SAUROIDE TIPO III (ANFIBIOS)Ejemplares sin cola de 2'40 metros de altura y ojos salientes como los de una rana. No se distingue el sexo. Tienen tres dedos, y dientes verticales, largos y sutiles parecidos a los que poseen las ballenas u orcas. Sobre la cabeza es posible apreciar pequeños cuernos de estructura ósea compartida con el cráneo. Son muy parecidos entre sí. Visten un traje que recuerda a los uniformes de los
SS Nazis con símbolos rúnicos. Voraces, fuertes y autoritarios, sujetos a temperamento explosivo. Fuertemente jerarquizados. Su procedencia es desconocida.
LAGARTOS DE BERIÓNProvienen de
Shaula de Escorpio, un Sistema Múltiple (también conocido como
Lambda Scorpii) que ellos denominan
Berión, ubicado a unos 365 Años Luz de nuestro Sistema Solar.
Esta raza sí es de
Tipo Reptiliana, y no tiene nada que ver con los Saurios, de los cuales son acérrimos enemigos; pero los incluimos en esta categoría, justamente, para aclarar esto. Poseen pupilas verticales y una altura similar a la de un ser humano. Cuentan con manos palmeadas de cinco dedos, una reminiscencia de cola reptil, y una cadena o hilera ósea que recorre en relieve el cráneo y los brazos, confiriéndoles un aspecto agresivo. Su piel está compuesta por escamas iridiscentes que cambian de color, según el ángulo de luz, como ocurre con las pompas de jabón, por ejemplo.
CONSIDERACIONES Y ESTRUCTURA SOCIAL SAURIAPara los Saurios —nos referimos a los del Tipo I—, los seres humanos somos comida. Esta raza, junto con otros Grupos de Poder, utilizan los Viajes en el Tiempo para reprogramar a su conveniencia el pasado y el futuro de la Humanidad, borrando todo aquello que se desvíe de lo previsto. Organizados en castas jerarquizadas de tipo feudal, disponen de un Rey con capacidad para decidir el destino de la raza entera.
Le siguen, a una distancia más que considerable en lo que a poder ser refiere, una
Casta Suprema o de
«Barones», cada uno de los cuales es amo y responsable de un Territorio distinto. Es necesario precisar que un Territorio puede incluir zonas de varios planetas o planetas enteros colonizados, más sus construcciones, habitantes, etc., si los hubiera. El resto de la Pirámide Sauria lo constituyen ejemplares de distinta ocupación y rango social, con tímidas o nulas posibilidades de ascensión.
Aparte de Thubán de Draco y Bellatrix de Orión, pueden encontrarse Colonias Saurias en lugares como
Zeta Retículi y
Sirio C, en contrainterés con la Raza Humanoide
«Akhenatón», llamada así en honor al Faraón egipcio que asentó las bases del Monoteísmo en la Tierra.
Los Saurios son, además, desarrolladores de una tecnología que permite la extracción momentánea del
Alma de las personas. Este aparato es utilizado en el
Cuarto Nivel de Abducción —teniendo en cuenta que existen 5—, para regenerar el cuerpo y alargar la vida de ejemplares alienígenas, sean Saurios, o de otro tipo.
Cuando estos seres regresaron a la Tierra y se encontraron con sus antepasados Intraterrestres, no faltaron conflictos y disputas por el poder. Actualmente trabajan codo a codo por el mismo fin. Antaño temidos y peligrosos (formando parte de las altas jerarquías), fue necesario revisar su poder, a causa de su desmedida hambre y «ruido». Sucedidos por una nueva Jerarquía Superior, tuvieron que conformarse con realizar el «trabajo sucio» de las Abducciones, junto con otras razas:
Mantis, Grises y
Lux. OTROS NOMBRES DE LOS SAURIOS:Alamek (Judaísmo).
Chitauli o Chitauri (Tradición Zulú).
Jinn (Medio Oriente).
Sobek (Egipto).