sábado, 19 de febrero de 2011

Cuadro Global de las Interferencias Alienígenas

Por el Dr. Malanga
Información de su libro «Alien Cicatrix 2», adaptada para este blog.


Ahora analicemos el punto de partida: el nacimiento del abducido.

Cuando el abducido nace tiene un cuerpo con una mente dentro, un alma y un espíritu con sus propias conciencias, que sobreponiendo una sobre la otra, no son concientes de de ser el fruto de la suma de tres cosas diferentes.

Es en esta primera fase en la que tiene lugar el parasitaje y obra del LUX [Ser de Luz] y el consecuente enganche del Sei Dita [Alien de Seis Dedos en cada mano y pie].

En particular, el LUX parasita al sujeto antes de que se separe fìsicamente de la placenta materna.

El Sei Dita, sin embargo, intervendrá más tarde, cuando le sea cómodo utilizar los recursos del alma del abducido; cuánto más tarde, no ha sido posible averiguarlo aún, pero no tiene particular importancia. Estamos, de todas formas, en los primeros días de vida, es más, en las primeras horas de vida, cuando el bebé, apenas nacido, es ya sustraido mediante una abdución física.

A veces, este tipo de interferencias tiene lugar cuando el abducido está todavía en el útero materno, conectado a la placenta.

La conciencia del futuro abducido dice que «aquellos seres» lo deben programar: la programación consiste en la intromisión del cerebro del neonato, en una zona de acceso negado, de la llamada Memoria Alienígena Activa (MAA).

Este tipo de programación utiliza diferentes técnicas, según el alienígena que la efectúa.

Por ejemplo, el Sauroide utiliza el nervio óptico del abducido como «cavo de transmisión» para introducir datos bajo la forma de algo que se parece al mismo abducido, durante las reconstrucciones ópticas, como una serie de estímulos eléctricos que toman formas de imágenes y de colores.

En este punto el abducido, que ya ha sido parasitado por el LUX y por el Sei Dita, es sustraido, y le sueltan provisionalmente LUX y Sei Ditas para evitar inútiles interferencias y después es reprogramado introduciendo la Memoria Alienígena Activa.

La MAA es la suma de la mente y del espíritu de un alienígena, pero no de su cuerpo.

El abducido es programado con la intromisión de una Memoria Alienígena Activa y, mientras tanto, es temporalmente desprovisto de su componente anímico (la bolita roja).

El alma forma parte de un ciclo de regeneración en el que entra el cuerpo del alienígena que posee su mente y su espíritu (MAA), y regenera todo para garantizar la superviviencia física.

El alienígena sufre un desmembramiento: el cuerpo físico en «frigorífico» si se puede decir así, pero en los casos más graves, podría haber ya fallecido y la MAA correspondiente estar aparcada en el cuerpo del abducido hasta el momento en el que, para la misma MAA, no se encuentre otra sistematización, en un nuevo cuerpo alienígena apenas nacido.

El alma, por tanto, estacionará pocos segundos en el alienígena ensamblado, pero después deberá ser absolutamente reintroducida en el cuerpo del abducido, el único en el que ésta puede quedarse establemente.

Con esta operación, que se repite al menos dos veces al año, el alma regenera al alienígena, el cual, de este modo, no morirá ni en el cuerpo, ni en el espíritu, ni en la mente.

Este ciclo de regeneración es efectuado, prescindiendo de la presencia de la MAA, a favor de todos los alienígenas que lo necesiten.

En términos más específicos, cada abducido tiene una sola MAA, pero carga de energía, a través de su alma, sea al Sauroide, sea al Insectoide, sea al [Gris] Cabeza de Corazón, sea al Rubio de cinco dedos (Orange). Es decir, carga de energía, de vez en cuando, al LUX y al Sei Dita, que no tienen necesidad de efectuar raptos alienígenas «IN SOLIDO».

El LUX, de hecho, parasita al abducido prácticamente de continuo, y el Sei Dita tiene un óptimo control mental del mismo mientras está comodamente encerrado en su casa, en su dimensión, probablemente frente a una consola de cualquier aparato de comunicación con el abducido. Como ya he dicho en Alien Cicatrix, el parásito Sei Dita asume este aspecto esteroide sólo cuando se viste en su cuerpo artificial, pero en realidad no posee siquiera un cuerpo, lo mismo ocurre con el LUX y la MAA. Este separa parcialmente el alma del abducido y se la lleva a su dimensión, donde, con toda tranquilidad y con las oportunas herramientas, le roba energía. Terminado este proceso de «ordeñamiento», el alma que nunca es separada completamente del cuerpo del abducido, ni siquiera en este laxus de espacio-tiempo, es de nuevo unida al cuerpo de su legítimo dueño, hasta la siguiente ocasión de explotación.


LA COPIA

Como se ve en la imagen de abajo, mientras el alma sufre este tratamiento, el cuerpo del abducido, con su espíritu y con su mente, momentáneamente libres del LUX y del Sei Dita, sufren el proceso de copiado.

La copia atiende tanto al abducido como a su alma, que no puede ser físicamente reproducida debido a problemas de tipo termodinámico: no se puede, de hecho, copiar una cosa que nunca muere. Las leyes de la termodinámica lo impiden, porque no se conservaría la energía del sistema al completo.

En el original entra el alma, mientras la copia, de color rosa pálido, tiene otros objetivos. Como se puede ver en el esquema, de hecho, la copia continene en sí misma las informaciones de la MAA.

Si el abducido muriese accidentalmente, el contenido de su MAA se dispersaría provocando daños graves al alienígena correspondiente, del cual, «tal vez», quedaría sólo un cuerpo, pero sin nada dentro.

Mente y espíritu del alienígena, serían inevitablemente perdidos y sería considerado terminado definitivamente. De aquí la necesidad de producir una copia del abducido con su contenido alienígena. En el contexto de la copia está también considerada una operación de regeneración de la copia en la que el alma sale del original y entra, durante algunos segundos, en la copia, para reavivarla. Las copias son inestables y tienden a envejecer rápidamente, degenerando con mucha facilidad (como la oveja Dolly, la primera oveja donada al ser humano, en un desagradable experimento realizado hace algún tiempo).

Por este motivo, de vez en cuando, durante la vida del abducido, éste es recopiado ex novo.

Las operaciones de copiado, como las de regeneración, son efectuadas en habitaciones opuestas, llamadas «de los cilindros», que ya han sido descritas AQUÍ.

Está claro que, todas las veces que se efectua una operación de regenreación de la copia, automáticamente es efectuado el llamado back up de la memoria. Se trata de un proceso en el cual el original y la copia confrontan sus respectivas memorias y las integran para evitar, en el futuro, una incompatibilidad de recuerdos.

Frecuentemente, cuando un abducido es retenido mucho más de los normales 45 minutos, sea porque el trabajo que los alienígenas deben hacer en él es más largo o sea por probables y no excluíbles distorsiones espaciotemporales a las cuales el abducido podría estar sobreexpuesto, en nuestro ambiente, en lugar del original, es dejada una copia suya.

La copia, bajo un atento examen de amigos y parientes, resulta ser diferente y, conociendo la retroescena de la abdución, sería también reconocible, aunque no perfecta.

Insólitamente, ninguno piensa en la abducción y, por tanto, en el ámbito familiar, nos contentamos con decir que, a lo mejor, ese día, aquel pariente estaba más extraño de lo normal..... salvo, después, reexaminar seguidamente los acontecimientos a la luz de los fenómenos de interferencia alienígena.

Entonces se entiende por qué existen algunos abducidos que no recuerdan hechos, incluso muy importantes, de sus vidas o que, durante breves períodos del día, no reconocen, por ejemplo, al marido, al hijo o a los parientes muy cercanos.

Se explica como es que ciertas cicatrices aparezcan y desaparezcan, con cierta facilidad, en el cuerpo de los abducidos, o como es que los abducidos que utilizan piercing, a veces, no se lo encuentran, o también como es que, de un mismo acontecimiento, se tengan dos versiones diferentes en la memoria. La copia, inconciente de serlo, debe saber correlacionarse con el ambiente familiar sin crear sospechas, pero parece que la copia de la memoria, aunque buena, no es perfecta y algunas veces resulten mal insertos en el original, los fragmentos de memoria de la copia, o viceversa.

Así, como durante el montaje de una película, al final de una escena es necesario hacer un corte e insertar una nueva, por ejemplo, en la memoria del original se debe insertar, a un cierto punto, el fragmento de la memoria de la copia: pero como nuestra mente, o mejor dicho, nuestro cerebro, es como un hard disk de sólo escritura, puede ocurrir que el original se encuentre con dos fragmentos de memoria incompatibles el uno con el otro, o bien con fragmentos de memoria no creíbles. Pongamos un ejemplo práctico: si el abducido es secuestrado, copiado y su copia es colocada en el auto del que había sido sacado el original, éste último asiste al descenso de su copia en el coche y, cuando tiene que reconstruir el evento, bajo hipnosis, recuerda estar en alto y verse a sí mismo descender a su coche, pero, a un cierto punto y en adelante, él está allí y está conduciendo. ¿Y en el medio? En el medio no hay nada, porque es la copia la que recuerda su propio descenso al coche y su conducción, mientras el original no tiene memoria de aquello. Entonces, es necesario cortar la memoria del original en un cierto punto e insertarle la de la copia, pero si se comete un error se forma un caos. También si no se comete ningún error, sin embargo, se es obligado a hacer daño, que sea entonces el menor posible.

Bajo un atento examen de estas memorias en un ambiente hipnótico, se descubre, de inmediato, dónde han sido efectuados los cortes precipitadamente. A veces nos encontramos frente a sujetos que han perdido completamente la memoria de años enteros de sus vidas; personas que no recuerdan si se han casado, o si han hecho el servicio militar, o de haber estado en cierta escuela, etc.

En este contexto, dos percursos diferentes diferencian la copia del original.

La original retorna, pues, a la Tierra, después de que se le han introducido los parásitos LUX y Sei Dita. La MAA, a este punto, no se marchará más: sólo cuando un cuerpo alienígena eventual sea preparado para recibirla, entonces ésta será sacada del abducido y reintegrada en el nuevo cuerpo alienígena. En la memoria del abducido, sin embargo, permanecerá la copia de la memoria del mismo alienígena, que identificaremos con el nombre de MAP, es decir, Memoria Alienígena Pasiva. La diferencia entre la MAA y la MAP es que esta última contiene sólo la mente, y no el espíritu, del alienìgena y es, por tanto, incapaz de exprimir actos a voluntad propia. En otras palabras, el abducido no será más parasitado por una voluntad ajena a él, pero tendrá, de todas formas, el recuerdo, porque, como he subrayado muchas veces, el cerebro es como un hard disk de sólo escritura. Sigamos, entonces, el destino de las copias originales.

En el original, es reintroducido el LUX, que actúa en los contactos entre espíritu y mente del abducido, produce fuertes interferencias directamente sobre la mente del sujeto parasitado, alterando su comportamiento, carácter, decisiones y así sucesivamente. El original está, así, listo para ser reintroducido en la sociedad, hasta la siguiente abducción, esperando que no recuerde nada y que no desarrolle una conciencia suficientemente elevada del problema; de otra forma, las operaciones de abducción no funcionarían.

Mientras tanto, para la copia, la vida no será fácil. Su principal deber es conservar el back up de la MAA, como prevención ante la posible pérdida de la que está contenida en el original. Por tanto, estaría casi en animación suspendida hasta que no sirviera para sustituir, durante breves períodos de tiempo, el original. Todavía existen fuertes sospechas de que la copia sea utilizada también en ambientes militares terrestres para crear y experimentar una suerte de supersoldados descerebrados, en grado de obedecer a programaciones internas efectuadas por los mismos militares.

No hablaré de la relación que existe entre militares implicados y alienígenas, porque este argumento requiere aún, de mi parte, un estudio más profundo, realizable sólo contando con mi improbable longevidad.

De todas formas, subrayo que en los recuerdos de los abducidos existe una circunstancia particular que hace pensar: se trata de sueños y de recuerdos en los que abducido se encuentra combatiendo en extraña ejercitación militar muy real. Una pregunta del TAV (Test de Autoevaluación) tiende, de hecho, a verificar la presencia de tales recuerdos.

Es extraño que todos, o casi todos, los abducidos tengan estos sueños/recuerdos, que se repiten con cierta frecuencia, y que parecen iguales entre ellos.

La armas utilizadas son modernas, pero convencionales; las divisas utilizadas no lo son.

A veces, el abducido cuenta que se despierta como de una situación «pre-muerte», que está combatiendo o que huye, o bien que es obligado a efectuar particulares ejercicios, con recorridos de guerra o extrañas partidas de algún juego de adiestramiento, el cual, al final, ha realizado bien, y es premiado (?); cuando mata a alguno, lo hace siempre utilizando particulares artes marciales, y parece estar dotado de una fuerza y agilidad impensables.

Las simulaciones de acciones de guerra, no comprenden estrés o emotividad de ningún tipo, sólo la idea de que se debe cometer una determinada acción bélica de la que no se conoce el objetivo, en una serie de programaciones crebrales en las cuales no se sabe siquiera por qué se està haciendo: se sabe sólamente que los otros (?) son los enemigos malos.

La característica de estas historias que me hacía levantar sospechas, era la total falta de estrés consecuencial, por ejemplo, del miedo a morir en acción. Al interno de la revivificación de estos episodios, nunca antes indagados bajo estado de hipnosis, estaba siempre la verdadera conciencia de que no se podia morir, o que morir no era importante.

Por otro lado, está el recuerdo de la fatiga requerida para llevar a cabo acciones como la carrera, el salto, la fuga, pero no estaba absolutamente presente el miedo!

Estos «sueños» parecen, en un cierto sentido, pertenecer a otra persona y no ser del propio abducido. Sería por tanto la copia, descerebrada o, más probablemente, reprogramada, la que efectuaría estos juegos de guerra. En otras palabras, los militares se construirían un ejército de copias de abducidos y, en el caso de que éstas no sirvieran más a los alienígenas, una vez conseguido el objetivo, serían empleadas por los militares para mantener su New World Order: un ejército de zombis descerebrados al servicio de los más importantes grupos masónicos y de las grandes familias de industriales.

Durante las operaciones de back up entre las copias y los originales, fragmentos de recuerdos de estas ejercitaciones permanecerían en la mente de los abducidos y, en estado onírico, verían inconcientemente la luz.

Ahora, despues de haber reflexionado sobre todo esto, es posible dar una ojeada a todo el esquema propuesto, y darse cuenta de que las cosas parecen decisivamente más claras.

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